
MANIFIESTO DE LOS
DESCONTENTOS
Martín Carril Obiols
Cada vez somos más los descontentos con la sociedad actual. Ha llegado el
momento de cambiar el escenario de nuestras quejas, circunscrito hasta ahora en
el bar y el pequeño círculo de amigos y superar esta crisis de desaliento.
Somos muchos los infelices en esta sociedad domesticada, en la que el único
valor del ser humano es el de ser “audiencia” o “consumidor”. Somos la gran
masa que contempla la situación, legitimándola.
Este documento es una manifestación del descontento por
diferentes aspectos de la sociedad actual y, en concreto, la española. Pero a
la vez es un intento de proponer alternativas y medidas de acción, sin ninguna
afiliación política, para su transformación. Esta intención parte de una
confianza en la sociedad civil, ante el descrédito de la clase política. La sociedad civil debe recuperar el
protagonismo usurpado por instituciones políticas y económicas que rigen
nuestra vida, preocupándose más por su propia pervivencia que por el interés
general.
1.-La inutilidad de los mecanismos de participación actuales:
El sistema político, social y económico se ha configurado de tal manera
que el descontento de la ciudadanía no puede expresarse de una manera efectiva.
Estamos ante un poder sin rostro, configurado por unas instituciones anónimas
que rigen una sociedad que les ha cedido autoridad en todas las parcelas de la
vida y que obliga al cumplimiento de una normativa que el mismo poder ha
elaborado y aprobado haciendo uso de la voluntad popular. Los métodos
tradicionales como la huelga o la manifestación han quedado obsoletos, pues no
responden al objeto para el que fueron creados, convirtiéndose a menudo en
fiestas callejeras en las que curiosamente los pasquines lanzados son recogidos
inmediatamente por un servicio de limpieza dispuesto al efecto que sigue a la
comitiva. Los mensajes alusivos al objeto de la protesta recogidos en los pasquines pasan así de las manos de los
manifestantes al cubo de basura. El balance del resultado de la manifestación,
en el caso de que aparezca en los medios de comunicación del día siguiente,
solo refleja una guerra de cifras entre el Gobierno y los convocantes de la
manifestación con diferencias disparatadas
en la valoración de los asistentes. La repercusión de las
manifestaciones es mínima como mecanismo para alterar la voluntad del
ejecutivo, que se siente respaldado e incluso envalentonado con la mayoría
parlamentaria de la que disfruta.
Otro tanto cabe decir de las huelgas, cuyo resultado más palpable además
de la guerra de cifras, puede consistir en amenazas de despidos al trabajador
que la realiza, que en algunos casos se materializan con total impunidad y en
otros siembran el miedo evitando que muchos trabajadores hagan la huelga.
Incluso en algunos institutos públicos se da el caso de un profesor que
amenaza con el suspenso a los
estudiantes que van a la huelga. En relación con el referéndum, cabe decir que
ni siquiera la participación en un conflicto bélico internacional se somete a
la opinión del pueblo.
2.- El circo de las elecciones:
Descartados estos mecanismos de protesta, al ciudadano solo le queda para
expresar su voluntad, la posibilidad de votar cada cuatro años. Muchas personas
se lamentan pero no hacen nada, porque no saben qué hacer y lo dejan todo en
manos de la mayoría. Las elecciones son un verdadero circo montando con las
redes y medidas de seguridad necesarias para el mantenimiento del sistema.
Empezando por las campañas electorales, en esta fase el despliegue de
acrobacias y payasadas llega a su máximo esplendor. Los representantes de los
distintos partidos políticos hacen giras por todo el país, dando discursos cuyo
contenido no consiste en propuestas concretas, sino en ataques injuriosos y
desesperados al rival, en escenarios con clá y
atrezzo proporcionado por el propio partido que organiza el acto y con la
cobertura que brindan los medios de comunicación. Los representantes de las
formaciones políticas se disfrazan con piel de cordero de manera que puedan
llegar a la máxima audiencia y solo dejan salir su lobo para realizar arengas
populistas y demagógicas. Así mismo, dichos representantes se pasean por las
calles con aparente naturalidad cubiertos de guardaespaldas estrechando manos y
mostrando su mejor sonrisa al populacho. Estas campañas electorales,
orquestadas por
En cualquier caso, la burocracia, la confesionalidad de
sus miembros y las luchas internas en el seno de los partidos políticos parecen
un freno insalvable para el desarrollo de las funciones para las que fueron
creados. La esperanza quizás esté en un "antipartido"
al estilo de los primeros verdes alemanes(propuestas
de Petra Kelly) o lo que fue en origen
La sociedad civil debe buscar nuevos
mecanismos de participación para manifestar su
oposición respecto a la actuación de los poderes públicos. Algunos de estos mecanismos requieren para ser
efectivos, ser asumidos por la mayoría de la población. Este es el caso de actuaciones de desobediencia civil
consistentes en resistencia pasiva como:
1.- Negarse a pagar impuestos, cuando se considera que no se
hace un uso adecuado de los recursos recaudados para la prestación de servicios
públicos (IRPF, IAE, IBI ó
contribución urbana, ITV, Impuesto de circulación).
2.- Boicotear los productos y actividades por las que el
Estado recoge cuantiosas sumas en concepto de impuestos indirectos (el tabaco, el alcohol,
El ciudadano está moralmente legitimado para practicar la
desobediencia civil. Cuando nosotros
contratamos a un profesional de cualquier clase (fontanero, abogado,
arquitecto, electricista, etc) le pagamos en relación con el servicio que nos
ha prestado. No debemos olvidar que los políticos que dirigen nuestras
instituciones son simples gestores de nuestros asuntos. Si trabajan mal, estamos
en nuestro derecho de no pagar los impuestos que nos exigen, ya que
consideramos que no están realizando un empleo adecuado de los mismos. Incluso
estamos en nuestro derecho de exigir su dimisión, sin necesidad de esperar a
las siguientes elecciones o a que tengan un arrebato moral y dimitan por sí
mismos (cosa cada vez menos frecuente). Es
necesario que la gente se conciencie de cual es su poder real, para que este
tipo de medidas resulten efectivas, y no debemos de despreciar este tipo de
actuaciones civiles tachándolas de utópicas. Se nos considera una masa sin
conciencia, pero un grupo de personas que tienen una conciencia individual,
forman un pueblo con conciencia. Una mayoría es impotente mientras obedece a la
minoría, pero es irresistible si hace sentir su peso.
3.- La “democracia”:
La desideologización ha desvirtuado la democracia. ¿Es
la democracia en su estado actual el final del camino. ¿No es posible dar un
paso más? Es posible, si el Estado reconoce que su poder deriva del ciudadano. Conviene replantearnos el significado de
democracia (“poder del pueblo”) para considerar si el sistema actual puede
denominarse de esta forma. El actual sistema democrático, con sus
mecanismos de supervivencia, está regido por una oligarquía formada por los
poderes políticos y económicos, que constituyen verdaderos clanes (la capacidad
para desarrollar la profesión de político o banquero parece estar determinada
genéticamente, a juzgar por las sucesivas generaciones que ocupan estas
profesiones). Muchos de nuestros representantes se aprovechan de lo público
para negociar y obtener beneficios.
Resulta paradójico que la democracia, al intentar proteger las libertades,
ha establecido unas normativas que han maniatado y judicializado la vida de
los ciudadanos, rigiendo incluso sus comportamientos más íntimos(el
derecho a la eutanasia o a no ponerse el cinturón de seguridad). Estamos en una
sociedad obsesionada con la seguridad en la que las nuevas tecnologías de
vigilancia y rastreo (por ejemplo a través de las compras con tarjeta)
ponen en peligro el derecho a la intimidad. Así mismo, estamos integrados en
muchas instituciones sin haber expresado nuestro deseo de pertenecer a ellas.
Por ejemplo, si no deseamos engrosar las estadísticas del número de católicos
que maneja el Estado para hacer sus concesiones a la Iglesia católica, no
podemos pedir expresamente que se nos borre de la lista. Deberíamos ser considerados miembros solo de aquellas sociedades o
instituciones a las que expresamente nos hayamos unido.
El principio constitucional de legalidad se ha traducido en muchos casos,
no en la regulación de la convivencia de los ciudadanos, sino en la aprobación
de leyes que suponen una protección del fuerte contra la reivindicación del
débil y no una protección para el débil frente a los abusos del poderoso o en
la aprobación de disposiciones que son un invento de la autoridad para poder
vender permisos(finalidad económica y no moral).
Además siempre queda el recurso del “Decretazo” para imponer determinadas
cuestiones. Después se ratifica en el Parlamento gracias a la mayoría del mismo
partido que gobierna.
Lo cierto es que tendemos a una sociedad cada vez menos igualitaria. Basta
echar una mirada al problema de la vivienda, a la precariedad del mercado
laboral o la cuestionable libertad de elección del centro educativo. El actual
sistema convierte en papel mojado muchos de los derechos y libertades
reconocidos en
Los legisladores están tan integrados en las
instituciones que jamás las contemplan con distanciamiento y actitud crítica.
La clase política está cada vez más alejada de la realidad, porque solo conoce
una parte de esta, aquella en la que se desenvuelve. Además, conoce la realidad
a través de la versión que dan los medios de comunicación. Llega así a una
confusión entre las necesidades de la colectividad y sus propias necesidades y
las de su partido para mantenerse en el poder. El Sistema democrático ha
articulado una serie de mecanismos para asegurar su supervivencia y se ha
convertido en un mero instrumento de estos. Algo va mal cuando lo que se
pretende salvar es el “Sistema” y no la forma de vida a la que el “Sistema”
debería servir y cuando se confunden los intereses privados o de partido con el
bien común y el interés general.
4.-La falta de objetividad de los medios de comunicación:
La tendencia al bipartidismo se ha extendido a los medios de comunicación,
que se han convertido en grandes corporaciones al servicio de los poderes
políticos y económicos. Estos poderes controlan directamente o a través de
empresas privadas la mayor parte de los medios de comunicación.
La información política suele consistir en recoger las
declaraciones enfrentadas de los políticos, para distraer al personal con un
continuo juego de malentendidos y polémicas ficticias, desviando así la
atención de los verdaderos problemas. Los periódicos se han convertido en
verdaderos Departamentos de Propaganda que filtran la información e introducen
opiniones tendenciosas(siempre en la misma dirección)
en editoriales y artículos firmados por
insignes “popes” de nuestra cultura. Algunos de ellos, que fueron una fuente de
inspiración al principio de la democracia, hoy son la voz de su amo. En las
páginas culturales solo se incluyen referencias a productos (libros,
espectáculos, etc) patrocinados por el propio grupo de comunicación. En cuanto
a los suplementos dominicales, constituyen un verdadero catálogo del buen
burgués, en el que se combinan gran cantidad de anuncios, páginas de moda, “la
casa ideal”, la gastronomía y los viajes con reportajes humanísticos
(generalmente tercermundistas). De esta forma se genera una dosis adecuada de
sentimientos solidarios para calmar la conciencia de una burguesía
acomplejada. En cualquier caso, cada vez
nos deja más fríos el espectáculo tercermundista. Esta combinación que lleva a
la confusión, fue utilizada también en televisión evitando interponer señales
indicativas entre las películas y la publicidad. El suplemento viene
frecuentemente aderezado con las grandes obras de la literatura a un precio de saldo o las grandes películas
en el formato vigente, ya que hay que vaciar el mercado para dar cabida a los
nuevos formatos. Esta promoción se está ahora desarrollando con los DVD (en
espera del próximo formato). Para acceder a estos “obsequios” a menudo hay que
realizar un itinerario laberíntico que asegura la compra del periódico durante
toda la semana en una cuidada operación de marketing.
Desde este documento se anima a los profesionales de
la prensa a crear (por ejemplo, a
través de cooperativas)medios de información independientes como alternativa a los
actuales.
5.- El “menticidio” de la
televisión:
Todo lo que se pueda decir de la televisión es poco. A la contaminación
física hemos añadido la contaminación mental. Basta mencionar la
despreocupación característica del liberalismo por la transmisión de valores éticos
y el incumplimiento reiterado del control de tiempo de emisión de publicidad y
de los contenidos sexistas o violentos de la misma y del resto de la
programación (debemos exigir el
cumplimiento de las directivas comunitarias sobre producción propia, publicidad
y protección de los menores). Lo menos que puede decirse es que es una
auténtica basura que no ofrece alternativas para los diferentes públicos,
diseñada para vencer en la guerra de audiencias, que no es más que una guerra
comercial en la venta de los productos anunciados. Esta situación es
especialmente grave si consideramos que la televisión constituye para muchas
personas su única ventana al mundo o su fuente de información exclusiva. A
través de la televisión viven la vida de otros seres en lugar de vivir la
propia. Partiendo del lema de que solo existen las cosas si se habla de ellas
(lo que no es espectáculo no se tiene en cuenta), parece que no existe más
realidad que la que aparece en televisión. Da la impresión de que las innovaciones tecnológicas están
contribuyendo a encerrar al ser humano en el reducto de su hogar, lleno de
comodidades que paga a un alto precio, convirtiéndolo en un espectador pasivo
que contempla el mundo a través de la ventana del televisor. Desde luego a los
gobernantes les resulta mucho más fácil gobernar, si la gente ni siquiera sale
a la calle para comprar, ir al cine, charlar o manifestarse. Dado que ver la
televisión se ha convertido en la principal ocupación en el tiempo de ocio y la
progresiva importancia que va adquiriendo en la educación de los niños, en
detrimento de la educación familiar y escolar, resulta escalofriante hacer un
repaso de la programación. La televisión nos ofrece programas de
entretenimiento que son verdaderos concursos de degradación para encumbrar lo
más vulgar. Se distorsiona la realidad para convertirla en espectáculo (engaño
con certificado de verdad). Es frecuente ver en televisión personas que
detallan públicamente su intimidad o la de otros sin ningún pudor. Esta
programación no contribuye al desarrollo del nivel cultural o las relaciones
humanas y pone de manifiesto los aspectos más negativos del género humano(violencia, banalidad, incitación al consumo).Las
cadenas públicas no marcan la diferencia, puesto que entran en la misma guerra,
dado que resulta insuficiente para su financiación el dinero público dilapidado
en pagar a famosos, por lo que necesita los ingresos por publicidad. El
argumento de que la programación se limita a responder a las preferencias del
público es una falacia, dado que se ha realizado un condicionamiento previo de
la audiencia en relación con el sentido de esas preferencias.
Se propone boicotear este medio de atontamiento más
que de comunicación, simplemente apagando el televisor cuando toda esta
basura asoma, que es casi siempre, y utilizar el tiempo en cosas más
productivas.
6.-.Los paraísos artificiales de la publicidad y el frenesí
consumista:
La publicidad supone una manipulación de la realidad que permite crear
unas expectativas en el receptor. No solo genera un deseo de consumir
determinados productos, sino de alcanzar un modo de vida asociado a este
consumo. El problema es que existe un gran sector de la población que no tiene
poder adquisitivo para comprar los productos anunciados. Además, el sector que
sí puede adquirir los productos, cree que la felicidad consiste en eso. Se
ha llegado a una identificación entre felicidad y posesión de objetos.
Cualquier día podemos contemplar enjambres de ciudadanos que se han convertido
en consumidores compulsivos que encuentran en la compra de productos inútiles
un mecanismo de evasión. Pero la realidad es que cada vez existe más
infelicidad y las consultas de psicólogos y psiquiatras están mas llenas. Este
frenesí consumista responde a la prisa por experimentar sensaciones. Se quiere
todo rápido, sin riesgo y envasado. La novedad en el mercado no es más que
vacío, pero el nihilismo que flota en el ambiente, lleva a un consumo
insaciable como camino de autorrealización. Antes los objetos se fabricaban
para que durasen y las personas llegaban incluso a sentir cierto afecto por sus
objetos. Hoy se ha perdido el “valor de uso” de los objetos y la renovación
acelerada lleva al derroche. Incluso las ideas circulan como mercancías con
caducidad.
Uno de los cánceres de la economía es la inflación, que se produce por
gastar más de lo que uno tiene. Frente a esto una posible alternativa sería el economizar parte de los recursos, en
previsión para el futuro, lo que supone reducir el consumo. Al reducir los
bienes de consumo, reducimos además el tiempo dedicado a un trabajo ingrato
para producirlos u obtenerlos. La existencia de la publicidad es lógica en
una sociedad que debe mantener el consumo continuamente. Se fabrican continuamente productos
aparentemente distintos para llenar el mercado (esta distinción muchas veces
solo consiste en el envase) por lo que la publicidad utiliza todos los medios a
su alcance para conseguir introducir el producto en el mercado. Sin embargo,
eso no autoriza a saltarse sin control alguno todos los códigos morales, para
diseñar los anuncios.
7.- La asimilación por el sistema de lo subversivo:
Una de los mecanismos diseñados por el Sistema para asegurar su
supervivencia es la asimilación de todo lo que pudiera amenazarle, despojándolo
de su carga subversiva. El arte ya no es revolucionario (no contribuye a la
transformación de la realidad) sino un producto de diseño que se exhibe en
grandes supermercados del arte (feria de ARCO), con un fin decorativo o
publicitario. La publicidad engulle lo subversivo, cuando utiliza imágenes de
líderes revolucionarios o personajes marginales. La inserción de la imagen en
un anuncio o en una prenda de vestir, desactiva y vacía de su contenido
transgresor a estos personajes. Es una lástima contemplar una rebeldía meramente
decorativa en la indumentaria de muchos jóvenes y ver la imagen distorsionada
que da la publicidad de la juventud, sector de la población potencialmente más
revolucionario.
Determinados artistas e intelectuales con un pasado
revolucionario y nuevos advenedizos actúan como fieles colaboracionistas del
poder político y económico, a cambio de ocupar el trono del ocio y la cultura,
con sus libros y sus discos. Existe hasta un ranking de libros firmados en
8.- El sagrado fútbol:
El circo que se ofrece para evasión del populacho se completa con el
fútbol. La programación televisiva y el tratamiento que recibe el fútbol,
muestran el desprecio que sienten nuestros gobernantes por un pueblo al que
consideran infantil e ignorante. El fútbol tiene un carácter sagrado Está mal
visto atacarlo. Los gobernantes siempre han utilizado las competiciones
deportivas para desviar la atención pública y canalizar la agresividad
colectiva que podría amenazar su autoridad, mediante una catarsis. Hoy el
fútbol se utiliza incluso como forma de exaltación nacionalista o patriótica.
Comprobemos la repercusión que tienen los partidos de la selección nacional(la gente abandona el puesto de trabajo y los
estudiantes las clases, para ver el partido). Esta fiebre futbolística ha
abandonado las publicaciones especializadas y llega hoy a todos los medios de
comunicación. La radio, la televisión y los periódicos dedican gran parte de su
espacio no solo a informar sobre los partidos de fútbol, sino a fomentar
polémicas absurdas entre clubes y directivos, entre los sectores extremistas de
las hinchadas, y a mantener en titulares en primera plana los últimos fichajes
de cifras astronómicas y las declaraciones tópicas de los jugadores. De esta
forma, los medios de comunicación
contribuyen a la cretinización general, beneficiándose económicamente a
través del patrocinio de su programación o las retransmisiones deportivas en
exclusiva (otro mecanismo “democrático” que consiste en que “el que quiera ver
el partido, que lo pague”).
9.- El trabajo:
El paro sigue siendo un problema crucial. En los años 90 se produjo una
inversión de capital extranjero en España, atraída por los bajos costes, pero
con la convergencia de los niveles de vida de los países europeos, España ya no
puede suministrar mano de obra barata y poco cualificada. La competencia,
generó lo que se denominó el “Dumping social”:
Desplazamiento de los centros productivos y la inversión a países orientales y
del Tercer Mundo, por sus condiciones laborales(salarios
menores, menor presión fiscal, jornadas de trabajo prolongadas, falta de
protección ecológica y falta de sindicatos y de protección social). Esta
situación ha empeorado por otros factores:
-
La política
monetarista: Tipos de interés altos y prioridad de la
lucha contra la inflación.
-
El avance
tecnológico ha supuesto una reducción de la necesidad de trabajadores y por
tanto del coste de producción.
-
El aumento de la
especulación: Es necesario hacer
inversiones productivas y no especulativas. El que compra y vende sin
producir nada que contribuya al progreso común no favorece el desarrollo
social, por lo que debe ser controlado.
-
La privatización
de empresas estatales rentables y el desmantelamiento del tejido industrial: Se
creyó que el sector terciario sería capaz de absorber el excedente de mano de
obra resultante de la destrucción de las industrias. Con las privatizaciones
hemos hipotecado el futuro. El capital extranjero se adueñó de nuestra
industria y la política neoliberal devolvió actividades rentables al capital
privado (lo que tiene pérdidas, nadie lo quiere). No se trata de que el capital
compre empresas que ya están funcionando sino que realice nuevas inversiones
productivas que generen nuevos empleos. La única solución es aumentar las inversiones públicas, haciendo
crecer la participación del Estado en la economía.
Algunas propuestas son:
- Reducción de
costes y gastos del Estado del Bienestar: Se ha podido comprobar que el nivel de consumo es alto y
sin embargo no se genera empleo. También hemos comprobado que la reforma del
mercado de trabajo para flexibilizarlo, en lugar de generar empleo nos ha
llevado al empleo precario y el despido libre. La reducción de costes laborales
no tiene porque consistir en reducciones salariales que perjudiquen al
trabajador, sino en reducción de costes no salariales o del gasto del Estado de
Bienestar.
-
Reducción de jornada laboral y reparto del tiempo de trabajo(se analiza más adelante).
-
Ofrecer productos de mejor calidad más que de bajo
coste: Esto supondría un
acercamiento a los países mas desarrollados, con los
que comerciamos.
-
Mejorar la organización del proceso productivo: Asimilación de la tecnología y formación
profesional en este sentido.
-
Fomentar la pequeña y mediana empresa: No genera tantos puesto de trabajo de golpe como la
gran empresa, pero presenta menos dependencia de las estrategias exteriores.
-
Construcción de un tejido industrial: No confiar tanto en el sector servicios.
-
Recorte de tipos de interés: Abaratar el precio del dinero y disminuir la presión
fiscal(al haber mas recursos monetarios en manos privadas permite abrir nuevas
empresas).
-
Impedir el comercio con países que practican el “dumping social”
mediante el incremento de tarifas aduaneras o creación de impuestos especiales.
Indirectamente se atacaría así el abuso
al que se ven sometidos los trabajadores de estos países, especialmente la
explotación de los niños.
En cuanto a los que disponen de trabajo, en muchos casos sufren una
jornada laboral excesiva en combinación con una mala ocupación del escaso
tiempo libre que resta. Muchas personas no hacen nada en su tiempo libre de lo
que puedan enorgullecerse. Esta moral del trabajo con reminiscencias
calvinistas genera mucha infelicidad. No solo durante la jornada laboral el empresario
nos extrae plusvalía, en nuestro tiempo de descanso las multinacionales del
ocio también nos extraen plusvalía. Una
sociedad desarrollada debe intentar dedicar menos tiempo al trabajo y más
al ocio, especialmente cuando el trabajo no es una fuente de autorrealización.
La tendencia, sin embargo, es contraria.
-
Debemos permitir que la gente descubra aquello que
mejor hace y aquello que puede reportarle una mayor satisfacción. Las diferentes ocupaciones intelectuales,
industriales y agrícolas deben corresponderse con las diferentes aptitudes e
intereses del individuo a través de unas políticas de personal de los
respectivos departamentos de las empresas, basadas en unos estudios objetivos.
-
Debemos rechazar el trabajo repetitivo, que muchas veces desarrollamos durante toda la
vida, con el consiguiente cansancio y alienación, por falta de estímulo. El
trabajo mecanizado ha convertido al hombre en un sirviente de la máquina.
-
Debemos volver a relacionar nuestro trabajo con el
producto de nuestro trabajo: El
descubrir que realmente estamos produciendo algo con nuestro trabajo es una
motivación muy importante.
-
Debemos romper la dicotomía entre trabajo manual y
trabajo intelectual. El arte, la
música y la literatura han tenido siempre un valor de supervivencia y pueden
complementarse con el trabajo manual. Un ser humano "completo" debe
usar su cerebro y sus brazos.
-
La propuesta del
reparto del trabajo no es tan
descabellada. Dividiendo el salario
anual de todos por el número de personas que no tienen trabajo, obtendremos un
salario anual para todos. Esto podría suponer una reducción del nivel de
vida para muchos, pero nos proporcionaría algo más importante: tiempo. Si la
jornada laboral ocupa medio día, lo cual es suficiente para producir lo que se
necesita, el resto del tiempo se puede ocupar en actividades de tiempo libre,
facilitando la autorrealización del individuo. Una comunidad organizada en la
que todos fueran trabajadores, sería lo bastante rica como para que sus
miembros, al llegar a cierta edad, por ejemplo los 40 años, pudieran quedar
libres de la obligación de trabajar para la subsistencia y dedicarse a la
ciencia, el arte u otro trabajo acorde con sus aptitudes o intereses. Lo que nos impide cambiar esta sociedad es
la inercia mental heredada, la cobardía a perder nuestras pequeñas comodidades,
a las que hemos elevado al trono de necesidades. Los hombres con su trabajo
mental y manual, ayudados por las máquinas, pueden producir lo suficiente para
cubrir las necesidades reales, reduciendo el tiempo preciso para producir y
dejando tiempo libre a otras ocupaciones.
-
En resumen, los recursos materiales y humanos están
desaprovechados y la especialización va contra la felicidad personal porque la
producción y el mundo laboral están organizados para el beneficio de unos
pocos. Las técnicas modernas permitirían fácilmente que todo el mundo tuviera
suficiente para vivir con comodidad con pocas horas de trabajo, si se
estableciera una organización de la
producción en función de un estudio de las necesidades físicas y psíquicas de
los individuos(producción
subordinada al consumo).
10.- La crisis en los valores:
a) Los valores en la
actualidad: Nos encontramos en una situación de “todo vale” en cuestión de
moralidad. El liberalismo ha llevado a una concepción de la vida basada en el
valor del dinero, planteando como único estímulo de la actividad humana, la
obtención de beneficios.
Si el ciudadano ordinario consiguiera, a través de la
educación, una altura moral superior a la de sus gobernantes, ¿para qué nos
serviría el gobierno?. El Estado existe solo mientras
el ser humano carece de seguridad y confianza en sí mismo. ¿Debe rendir el
ciudadano su conciencia al legislador?. Debemos ser hombres y mujeres antes
que súbditos.
El progreso científico
y tecnológico: Nuestros avances
tecnológicos no siguen la dirección de las necesidades reales de la humanidad.
Somos capaces de buscar nuevos planetas en el espacio cuando no somos capaces
de asegurar las mínimas condiciones de vida a todos los habitantes del planeta.
Los países ricos cada vez son más ricos y los pobres se hunden en su miseria,
no contando en las estadísticas que establecen el progreso de la humanidad.
El terrorismo de grupos
y estatal: El objetivo de las
acciones terroristas es provocar el pánico general, como forma desesperada de
llamar la atención. Por eso no se limita a eliminar representantes del poder
sino a todo tipo de víctimas mediante la colocación de bombas, actuaciones con
las que obtienen la máxima audiencia. El tratamiento informativo actúa como
onda expansiva del terrorismo, que se ve reforzado por la difusión que los
medios hacen de los atentados y declaraciones de grupos afines a los
terroristas. El ejemplo más brutal lo tenemos en el atentado del 11 de
Septiembre, en el que el éxito de la operación se valoró por el impacto
mediático y espectacular del suceso. Las diferentes cadenas de televisión
aprovecharon esta circunstancia tan brutal para llenar sus programaciones
durante muchos días.
Al mismo tiempo se puede hablar de un terrorismo de Estado. Los dirigentes
de los países poderosos, aprovechan estas acciones terroristas parar convencer
a los ciudadanos de la necesidad de un escarmiento, justificando así verdaderas
masacres de población civil como las efectuadas en Afganistán, en Irak o la
resolución del secuestro de los rebeldes chechenos.
El poder y el patriotismo salen así reforzados indirectamente por el
terrorismo. Independientemente de la valoración que se haga de estos sucesos,
lo que muestran es el total desprecio por la vida humana de los dirigentes
políticos. Muchos de estos dirigentes están fomentando el miedo y la violencia
para preparar y justificar guerras. Las guerras se han convertido en un espectáculo(en ocasiones retransmitido en directo) con una
función ejemplarizadora para los países que representan el “mal”, según lo
definen los países que se consideran paladines del “bien”. Ofrecen además la
ventaja de que permiten probar nuevas armas manteniendo así a la gran industria
armamentística. Ahora los países poderosos no intentan ni siquiera barnizar con
cierta moralidad sus actuaciones, ya que ofrecen a los Estados aliados a cambio
de su colaboración, un reparto del botín (barriles de petróleo). Desde este
documento se hace un llamamiento para que los
ciudadanos se pronuncien respecto a las actuales y futuras agresiones bélicas.
Toda la violencia actual busca una
coartada moral: El extremista palestino dice: No deseo estallar en pedazos
en un autobús, pero no puedo hacer otra cosa porque mi país está ocupado por los
judíos. Dice el extremista judío: no es correcto disparar a unos adolescentes,
pero tengo que defender la casa que me he construido donde me ha dicho mi
gobierno. Dice el etarra: no está bien dar tiros en la nuca, pero es que los
españoles no nos dejan otra salida. Dice el maltratador
doméstico: yo no quiero pegarle a mi mujer, pero es que me ha faltado al
respeto. Dice el partidario de la pena de muerte en Norteamérica: nuestra
religión proclama "no matarás", pero es la única forma de evitar que
crezca la violencia, etc. Todos ellos están arruinando los principios de
justicia y los derechos humanos que a lo largo de la historia el hombre ha
intentado proteger. Es necesario
proponer una moralidad alternativa a la basada en la lucha, la competitividad,
el egoísmo, la violencia o en la consideración del dinero como valor en sí
mismo. No se trata de establecer un código que sustituya al anterior, sino
de que el ser humano construya su propia moralidad, que no siempre debe
coincidir con las convenciones o imposiciones del poder (el hombre debe aceptar
lo que es verdaderamente respetable y no lo respetado). Debemos fomentar valores como el espíritu crítico o el respeto basado
en la capacidad para ponerse en el punto de vista del otro. Valores como el
autocontrol y el altruismo orientarían positivamente el comportamiento
humano más que los valores citados al principio de este apartado. Las
relaciones de amor y amistad se verían favorecidas con la eliminación de la
competitividad a nivel personal y profesional. La solidaridad que mostró la
sociedad civil en los acontecimientos relacionados con el hundimiento del Prestige, nos infunde esperanza.
En cualquier caso, los valores
morales deben traducirse en la acción o la resistencia pasiva, luchando por
ejemplo contra la falta de respeto a
Algunas propuestas son:
-
Inversión de los países desarrollados y los
organismos internacionales en proyectos de desarrollo, educación y asistencia
sanitaria en países del Tercer Mundo.
-
Planificación familiar para evitar el gran porcentaje de abortos por embarazos no
deseados y malas condiciones higiénico-sanitarias para su práctica y las
enfermedades sexuales como el SIDA.
-
Distribución más equitativa de la población y la
riqueza, evitando la explotación de los países menos desarrollados.
Probablemente una de las causas de la falta de respeto por la
Naturaleza es el distanciamiento progresivo del hombre respecto a su
ambiente natural, ya que éste ha construido su propia naturaleza artificial: Las
grandes ciudades, que no son el paraíso que se pretendía a comienzos del
desarrollo industrial, sino más bien lugares incómodos y nada saludables para
vivir. En cuanto a los valores estéticos, los que deciden si conviene construir
una carretera o una central eléctrica no se plantean hacer sacrificios
económicos o políticos para no destruir la belleza natural de una comarca. Se
reducen las zonas verdes modificando la
normativa, se contribuye al alza de precios de la vivienda con subastas de
suelo público al mejor postor, se reparte el suelo para equipamientos entre
entidades privadas, de forma que la gente cuando va a vivir a los nuevos
barrios, en vez de encontrar escuelas y centros de salud, encuentra centros de
sectas religiosas o asociaciones privadas. La política de privatización y
libertad de mercado ha metido en tierra de jauja el precio de la vivienda, la
seguridad, la sanidad o la enseñanza. No existe una regulación urbanística
basada en saber cuánto cabe razonablemente en el territorio (para conseguir una
ciudad equilibrada con menos contaminación
y atascos), solo operaciones cuantiosas en las que se lucran los
privados y los Ayuntamientos (convenio firmado por el Ayuntamiento y el Real
Madrid). "Urbanismo" es el espacio en el que se mueve el hombre, y
este puede ser agradable o repulsivo. El incentivo del beneficio en el mercado
del suelo ha llevado a convertir las ciudades en avisperos inhabitables. Las asociaciones de vecinos y plataformas
cívicas deben exigir un urbanismo estético y a escala humana:
-
Preservar el carácter de los barrios: Sanearlos y extraer algunos inmuebles para esponjar
el casco con paseos, zonas verdes y plazas abundantes y pequeñas que sean
habitables (no las actuales plazas con grandes fuentes monumentales o
encrucijadas de coches).
-
Control de la altura de las casas.
-
Conservación de jardines privados y edificios
antiguos, que cumplan un papel urbano por su significación para la memoria de la ciudad.
-
Creación en algunos barrios de zonas de paseo que
recojan itinerarios (no con una finalidad comercial) y equipamientos en todos
los barrios.
-
Investigación y producción del coche eléctrico: Técnicamente está resuelto, pero se retiene por
intereses económicos.
-
Participación de los usuarios en el planeamiento
urbanístico a través de canales de
representación y una estructura política descentralizada.
Por otro lado, a nivel personal, la masificación conduce al aislamiento y
la indiferencia en relación con los demás. La urbanización de grandes ciudades
ha aumentado el fraccionamiento de los seres humanos y su forma natural de vida(integración con el medio ambiente y los demás
individuos). En la era de las comunicaciones, cada vez nos comunicamos menos.
Cuando uno se pierde es necesario volver a encontrar el camino. Y el
camino puede estar en abandonar las
grandes ciudades a favor de una red de pequeñas comunidades en las que se
disponga de los servicios educativos, sanitarios y culturales necesarios,
integradas en
Algunas propuestas son:
-
Descentralización espacial: Siguiendo
·
Tamaño urbano a escala humana: Nº mínimo de personas necesarias para que una
actividad terciaria sea rentable.
·
Alcance : Distancia
máxima de desplazamiento al lugar donde están los servicios.
- Descentralización tecnológica: Hay que evitar que la tecnología se concentre en las
grandes ciudades. En los núcleos antes citados se establecerían métodos de producción en pequeña escala,
utilizando fuentes de energía autónomas como la energía solar(alternativa racional a las
centrales nucleares), que permite generar electricidad y calor en las
viviendas. Si este tipo de energía resulta cara es porque aún no se ha dedicado
el dinero suficiente para ponerla en el mercado. Otras tecnologías derivadas de la investigación aeroespacial pueden adaptarse
a la vivienda (pilas y baterías solares para electrodomésticos,
comunicaciones si hilos, eliminación o reciclado de agua y basura, etc).
11.- La educación como mutilación y fuente de desigualdad:
La gran esperanza para la
transformación y mejora de la sociedad está en la educación. Es a través de la educación como se transmite la
cultura, garantizando la supervivencia de esta. Sin embargo, los poderes
públicos en su actuación en el campo de la educación, parecen empeñados en
mantener el status quo de ignorancia y en aumentar las desigualdades. El gran
problema de la sociedad actual es la ignorancia y la miseria física y mental,
que son el caldo de cultivo del fanatismo y las guerras. Esta miseria mental no
es más que el resultado de la falta de educación. Existe un gran sector del
profesorado que está descontento con el sistema educativo. Su labor se ve
maniatada por una enseñanza preprogramada en las mesas de despacho por unos
burócratas alejados de la realidad educativa, que permite obtener buenos
beneficios a las editoras de libros de texto. Los libros de texto incluyen una
serie de contenidos premasticados (conocemos las
cosas por representaciones gráficas y no en la realidad), de manera que el
alumno pueda limitarse a memorizar estos contenidos, con la única finalidad de
aprobar los exámenes. Se nos enseñan muchas cosas inútiles y lo que resulta
útil (no solo a nivel práctico sino en relación con nuestro crecimiento
personal, ya que por ejemplo la poesía tiene una utilidad espiritual) se enseña
de tal manera que nos cuesta mucho aprenderlo y comprobar su relevancia para
nuestra vida. Es necesario abandonar ya esta enseñanza arcaica memorística y
mecánica, que constituye una mutilación de la libertad de pensamiento, y fomentar una educación basada en el
desarrollo de actitudes críticas, que de cabida a la vocación científica, a la
pasión intelectual y la curiosidad natural del ser humano. Debe darse
relevancia a la lectura comprensiva, a
la capacidad de extraer de un texto los aspectos esenciales, al razonamiento y
a técnicas de estudio, que son las herramientas fundamentales con las que
debería contar el alumno. La educación
integral debe combinar el conocimiento científico
y práctico, dotando a los contenidos de una utilidad para el desarrollo
personal y para la vida cotidiana. El fracaso no es de la gran masa de
alumnos que se quedan en el camino educativo, sino del propio sistema
educativo, que no responde a los ideales de libertad e igualdad. La educación debe generar posibilidades de
pensamiento y no la sumisión y el atontamiento al que contribuye día a día
en nuestras aulas. Las escuelas y Universidades no deben limitarse a “preparar”
para colocarse, sino a impartir una formación humana y moral en valores distintos
del dinero o la competitividad. Nuestros hijos no son un recipiente a llenar
con nuestras frustraciones profesionales o nuestros estereotipos. La
industrialización, al introducir la división del trabajo y la especialización,
ha creado un tipo de ser humano que se ha denominado como "idiota
especializado"(por ejemplo, el químico que no sabe nada más que de química
y es un verdadero analfabeto en su vida cotidiana). La especialización de los conocimientos es necesaria, pero solo a
posteriori de una educación general comprensiva.
Los derechos humanos, que
adornan los discursos de nuestros políticos e instituciones internacionales y
justifican más de una cena a costa de los Estados, han de concretarse en la
actuación de los poderes públicos, garantizando una libertad e igualdad real
para los ciudadanos. La libertad de
enseñanza es una gran mentira, puesto que no todo el mundo tiene las mismas
posibilidades para elegir el Centro al que acudirán sus hijos. Los colegios y
Universidades privadas, a los que el Estado apoya descaradamente, haciendo una
dejación de su responsabilidad, solo están al alcance de un sector de la
población, favoreciendo una enseñanza elitista. Los niños de colegios de pago,
serán seguramente nuestros futuros gobernantes, ya que la asistencia a estos
Centros les abre muchas posibilidades de proyección profesional. Frente a estos
centros, están los Colegios, Institutos y Universidades públicas, cada vez más
desatendidos presupuestariamente, que son como el saco en el que se mezcla el resto
de la población en aras a la denominada “integración”. Los profesores y los Departamentos de Orientación, tienen
que realizar una ardua labor de adaptación curricular, para la que se necesita
algo más que su vocación. En otros países europeos (Francia, Alemania) se
fomenta una enseñanza media protegida por el Estado con consecuencias positivas
para el desarrollo intelectual de sus ciudadanos.
Las carencias educativas son los cimientos de las dificultades para
encontrar trabajo e integrarse como ciudadano activo. Estas dificultades en
algunos casos llevan a la delincuencia (con el entrenamiento previo que
favorece el absentismo escolar). La delincuencia puede llevar a la reclusión
penitenciaria cuyos efectos rehabilitadores son generalmente nulos y cuya
eficacia se ve en algunos casos mermada por la reducción o suspensión de
sentencias por los jueces. En consecuencia el delito aumenta al quedar impune.
A su vez, la marginalidad asociada a la delincuencia se transmite a las
siguientes generaciones y el círculo se repite. Esto muestra la gravedad de la
desatención por parte de los poderes públicos del fenómeno educativo.
La responsabilidad de la
educación se ha volcado en los centros educativos, por las nuevas condiciones
laborales y familiares de los padres. Es muy común que los padres tengan
jornadas laborales prolongadas que les impiden cumplir su función educativa con
sus hijos. También es muy común desgraciadamente la separación de los padres,
que puede incidir negativamente en el desarrollo afectivo de los hijos. Una
posible alternativa sería la creación de Comunidades alternativas al concepto
tradicional de familia. Las carencias
educativas podrían cubrirse en una Comunidad familiar más amplia.
12.- La inutilidad del Ministerio de Cultura:
Los Ministerios de Cultura son un ente extraño, ya que es muy peligroso
institucionalizar la cultura. Grandes proyectos artísticos se pierden en los
despachos administrativos, buscando subvenciones del Estado, agobiados por
requisitos burocráticos exasperantes para el autor. Por supuesto, obtienen
premio los proyectos acordes con la concepción de la cultura que tenga el
partido en el poder. Se aplica así una censura
económica a aquellos proyectos que cuestionan o no coinciden con los
intereses del poder. Desgraciadamente, cuando el partido en el poder considera
que los ciudadanos son tontos, gasta gran parte de su presupuesto en ofrecer
espectáculos en los que se mastica la cultura para que la plebe pueda
digerirla. A este objetivo responde la virtualidad de las exposiciones en
museos que intentan acercar al espectador a una realidad, a través de una
escenografía deslumbrante e interactiva, cercana a los Parques Temáticos, para
asegurarse la audiencia.
Algunas propuestas son:
-
La cultura debe liberarse de la interferencia de
administradores políticos. La
solución no es política. Las grandes revoluciones culturales no partieron de la
política.
En caso de que no sea
posible eliminar el Ministerio de Cultura, se propone lo siguiente:
-
Debe garantizarse la libertad artística, apoyando
tanto la creación como la difusión de la diversidad de propuestas artísticas(dando cabida en los medios de difusión a artistas,
productores y editores independientes al lado de los artistas defendidos por
las "majors")
-
Debe reducirse e incluso eliminarse el IVA aplicado a
productos culturales (discos,
conciertos, instrumentos musicales, libros, etc) para facilitar el acceso del
público a estos productos.
13.- El misterio del AGCS:
La mayoría de la población no ha oído hablar del AGCS(en inglés GATS). El Acuerdo General sobre el Comercio
de Servicios es un Acuerdo –marco entre diferentes países integrantes de
Se establecen los
siguientes modos de proveer los servicios incluidos en el acuerdo:
-
Presencia
comercial: instalaciones comerciales
en otro país, lo que supone inversión extranjera sin límites.
-
Presencia de
personas físicas en territorio de otro país: Implica importación de personal de otros países, que puede
llevar a contratos basura con bajos salarios y escasos derechos laborales a
extranjeros, con estancia limitada al periodo de trabajo.
-
Consumo en el
extranjero: Estudiantes que van a
otro país.
-
Suministro
más allá de las fronteras (educación
a distancia).
El Acuerdo prevé una serie
de negociaciones que se iniciaron en el año 2000 y continúan actualmente,
estando prevista su finalización en el año 2005. Actualmente estas
negociaciones están en la fase denominada “demandas – ofertas” que finalizará
el 31 de marzo de 2.003 y consiste en que cada país debe manifestar a los demás
países y a
Estas negociaciones se están desarrollando de manera
secreta, dado que el Comisario de Comercio ha respondido con evasivas a las
peticiones de diversas organizaciones que se están movilizando en contra de
este Acuerdo. Podemos decir que se está negociando a espaldas de los ciudadanos
y de las instituciones parlamentarias, bajo la excusa de proteger la soberanía
de los países a la hora de decidir sus políticas comerciales. Esto refleja una
vez más el intento de que la ciudadanía tenga cada vez menor incidencia en la
decisión de asuntos públicos.
En cuanto a la educación, el Consejo Escolar en un
reciente informe alerta de la creciente privatización del sistema educativo. La
derivación de recursos económicos a la enseñanza privada está deteriorando la
enseñanza pública provocando una reducción de su oferta y un aumento de las
desigualdades. En este informe se plantea la necesidad de profesores de
apoyo para evita el fracaso escolar, de eliminar el retraso en la
incorporación de Tecnologías de
Por otra parte, las negociaciones del GATS las llevan en
la mayoría de los casos representantes de los Ministerios de Comercio, con
total desconocimiento para el sector que se regula, en este caso el educativo. Los ciudadanos debemos exigir información
transparente y la participación de todos
los sectores de la comunidad educativa respecto a las negociaciones que les
afectan.
El proceso amenaza especialmente los servicios públicos
de los países en desarrollo y de Europa del Este, donde son embrionarios
pudiendo ser destruidos por la competencia externa o donde son inexistentes,
perpetuando esta situación de desatención social. Las consecuencias de este
Acuerdo ya se dejan ver. Por ejemplo
Los responsables del Acuerdo afirman que lo único que hacen es seguir el
curso de la realidad, pero podemos construir alternativas a esta realidad, como
por ejemplo una Globalización basada en
-
La educación es
un bien público que permite lograr un desarrollo social más equilibrado a nivel
del planeta y con mayor equidad entre los pueblos y dentro de ellos. Se trata
de formar ciudadanos responsables en lo local y en lo global.
-
Las
instituciones educativas deben participar de manera interactiva en la
globalización del conocimiento, absorbiendo y produciendo conocimiento a la vez
(las culturas, igual que las economías, cuando excluyen pierden) mediante
acuerdos internacionales entre instituciones de las diferentes partes del mundo
(tenemos ya ejemplos de este proceder en
-
Los países deben
disponer de unos sistemas de control que garanticen la calidad de la educación
en colaboración con sistemas de evaluación y/o acreditación internacionales que
tengan en cuenta las diferentes culturas y tradiciones de los países y asegurar
la equivalencia internacional de grados y diplomas.
En relación con el AGCS
los ciudadanos debemos:
-
Exigir a los gobiernos declarar una moratoria de las
negociaciones.
-
Exigir a los gobiernos que no renuncien a sus
responsabilidades en la protección del medio ambiente, la salud, la seguridad,
la educación y los servicios sociales, que informen sobre el AGCS e incluso lo
sometan a referéndum.
-
Activar mecanismos de participación de las
organizaciones civiles en la formulación de la postura gubernamental y en
cualquier negociación a escala mundial sobre los servicios públicos del país.
-
Asegurar la prestación de los servicios públicos en función de las necesidades sociales y no
de la capacidad de pago de las tarifas que se establezcan por las entidades
privadas.
-
La ciudadanía debería movilizarse cada vez que se
celebre una cumbre europea y exigir transparencia en la información.
14.- Continuará.
Este Manifiesto no concluye en este punto, pues pretende ser el comienzo
de una discusión sobre el mundo que estamos creando y las posibilidades de
mejorarlo. La esperanza está en la sociedad civil. Por tanto, este documento se
dirige a todas aquellas personas que creen que algo debe cambiar y están
dispuestos a actuar mediante su trabajo, su pluma, su entrega a los demás, su
resistencia pacífica o cualquier otra forma, exigiendo como un derecho el vivir
en una sociedad más humana y participando activamente en su transformación.